Like

Mostrando entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de junio de 2014

Mis Sobrinos

Mis Sobrinos
son hermosos, tiernos,
inteligentes y adorables...
Claro!! Si tenían que 
salir igualitos a si TÍA!!
linea-divisoria-imagen-animada-0047

sábado, 26 de abril de 2014

Nunca se le da la espalda a la familia

Aunque a veces hayan diferencias...
Nunca se le da la espalda a la 
familia, aún cuando ellos
alguna vez lo hagan...

miércoles, 16 de abril de 2014

sábado, 12 de abril de 2014

martes, 8 de abril de 2014

MI FAMILIA

En mi casa no hay riquezas
Materiales, no objetos de valor
Ni cajas fuertes con dinero...
Pero si hay una gran FORTUNA
Lo más grande del mundo...
MI FAMILIA


domingo, 30 de marzo de 2014

Hijo, te cuidado

Hijo, te cuidado por donde caminas
Papá, ten cuidado tú, recuerda
que yo sigo tus pasos
[BarraFloresCTV_46a.gif]

jueves, 20 de marzo de 2014

miércoles, 5 de febrero de 2014

El tiempo que pasamos 
con nuestros hijos
es el más valioso..

No tiene precio!

sábado, 21 de diciembre de 2013

“Mi papá es una silla”

“Mi papá es una silla”
Dijo el niño en medio de la clase y todos lo miraron sin entender semejante concepto.
Los pequeños sabían que había padres vendedores, bomberos y hasta equilibristas, pero papes que fuesen sillas… no eso, nunca.
La maestra preguntó al niño el por qué tal afirmación.
- Porque con él me siento cómodo.
- Pero eso no lo convierte en una silla- respondió confundida la maestra.
El niño prosiguió:
- Porque puedo descansar en él y porque si no alcanzo algo que quiero, él me ayuda y así sí puedo. Porque él es firme, fuerte y se que con él, nunca me voy a caer.
Sonó el timbre del recreo.
Todos los niños salieron a jugar pensando que un papá se parece mucho a una silla: cómoda, fuerte y firme.



jueves, 12 de diciembre de 2013

Padre

Cualquiera puede ser padre pero sólo un hombre 
de verdad merece ser llamado papá.
Visita y únete a mi página de

viernes, 11 de octubre de 2013

7 Claves para la familia feliz

Todos queremos una familia feliz. En nuestra sociedad cada vez abundan más los divorcios, los malos tratos, la infidelidad, la incomunicación, el egoísmo...
¿Qué está pasando? Parece que todos los hogares se deshacen a nuestro entorno, pero en cambio todos queremos una familia feliz. ¿Qué hacer?
Aquí les muestro siete claves para una familia feliz.
No son una fórmula mágica, pero aplicarlas en casa puede marcar la diferencia.


1. COMPROMISO
La familia fue diseñada por Dios con el fin de ser de apoyo a cada uno de sus miembros y para promover las relaciones y el desarrollo de todos nosotros. Pero lo que más seguridad da a los hijos es ver que sus padres son un equipo. Que están unidos y comprometidos a construir un hogar.
En nuestra sociedad individualista todo es confuso. No se sabe qué es ser hombre y qué es ser mujer, pero hemos sido creados diferentes para complementarnos.
Y compromiso supone también fidelidad, no sólo fidelidad sexual en el matrimonio, sino en el tiempo, la dedicación, la compañía... ¿O está ocupando el trabajo el lugar de tu marido? ¿Estás escuchando la tele en vez de escuchar a tus hijos?
El compromiso trae seguridad y paz.

2. TIEMPO
El tiempo es un bien precioso, y muy escaso, por eso el tiempo que dediques a los tuyos mostrará el compromiso que tienes con ellos.
El tiempo es como el aire: hace falta un mínimo para vivir, y la familia sin tiempo para los suyos se va ahogando.
"Los padres han sido sustituidos por el plástico" - decía una profesora de preescolar. Y es verdad, porque el niño pasa más tiempo con sus juguetes que con papá y mamá.
Se hizo una encuesta a mil personas mayores de 80 años preguntándoles qué harían ahora que no hicieron durante su vida, y la respuesta que ocupó el segundo lugar en importancia fue: "Pasaría más tiempo con las personas a las que he amado".

3. COMUNICACIÓN
Dice una cita bíblica: "Todo hombre sea pronto para oír, tardo en hablar, y tardo en airarse". Pero ¿cuántas veces nos gritamos en vez de hablar?
La comunicación sincera, transparente, en la que se hable, se escuche y se comprenda, es a la familia como la savia al árbol.
La comunicación auténtica y honesta permite que todos expresen cómo se sienten, qué quieren y qué piensan sin reproches ni críticas.
¿Y no es la intimidad sexual una forma de comunicación? ¿y qué comunicas? ¿deseo u obligación? ¿interés en el placer del otro o egoísmo? ¿amor o resignación?
En toda comunicación debe haber respeto y amor.

4. AMOR
El amor es lo que mantiene viva una familia. Sin amor un bebé muere, un adolescente se mete en drogas y el matrimonio se convierte en funeraria.
El amor no se "hace", sino que se vive, se cultiva, se muestra y se expresa de una manera práctica día a día. Cada vez que le dejas ver a tu esposo lo contenta que estás de él; cada vez que le dices a tus hijos lo bien que han hecho los deberes; en cada pequeña cosa puedes decirles "te quiero". Que poco alabamos a los nuestros y cuán fácil resulta criticarlos, ¿verdad?
Si amas a los tuyos deja que lo sepan. Piensa: ¿cómo puedo expresar amor a cada miembro de mi familia?

5. FE
La fe es uno de los ingredientes más ausentes en las familias de nuestra tierra.
El Dr. Stinnett hizo un estudio sobre la fe y la vida familiar, y averiguó que la fe en común y una vida religiosa auténtica conlleva mayor felicidad en el matrimonio, menor número de divorcios y separaciones y una vida más larga.
Unos padres que tengan una fe personal y viva en Dios, un hogar en el que Él sea el centro tendrá una influencia muy beneficiosa sobre los hijos. Disfrutarán de una mayor seguridad, una sensibilidad por lo no-material, una ética solidaria, etc.
Pero hablamos de una fe real, no de ir a la iglesia por compromiso, no de hablar una cosa y hacer otra... ¿Qué dios adoráis en casa? La tele, el trabajo, el coche... o a Dios.
Dice el profeta Isaías: "Los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán".

6. RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
Dicen que hay tres cosas seguras en esta vida: Impuestos, Muerte y Conflictos.
Todo puede producir conflictos en el hogar: matrimonio, hijos, estrés, agotamiento... Pero el problema real no es el conflicto, sino más bien qué hacemos para solucionarlo: ¿gritamos? ¿salimos corriendo? ¿nos hundimos? ¿nos insultamos? Afrontemos los problemas con serenidad y de manera constructiva, pensemos que nuestros aprenderán de nosotros a afrontar los conflictos e imitarán lo que vean en casa.
¿Sabes quién sufre más cuando dos elefantes se pelean? La hierba. En cada conflicto matrimonial piensa en tus hijos, porque ellos son los que más pueden sufrir.

7. SERVICIO
La familia no debe ser un centro de egoísmo, sino un centro de apertura y de ayuda a los demás. La familia, unida, puede fortalecer a otros y ayudarles a crecer.
La gran mayoría de problemas familiares y psicológicos tienen su origen en un exceso de auto-contemplación. Nos miramos tanto a nosotros mismos que como Narciso podemos llegar a creer que nuestro ombligo es el centro del universo. Está bien cuidarse, arreglarse, ir limpios, presentables y ser agradables a la gente, pero hay una joya aún mucho más preciosa que es "un espíritu afable y apacible", como escribió el apóstol Pedro.
Debemos ayudar a otros como familia, porque nadie es tan rico que no necesite ayuda ni tan pobre que no la pueda dar. El propósito de la vida no es vivir para uno mismo, sino poder mirar atrás y ver que has podido ser de ayuda para muchos y has vivido según la voluntad de Dios.

CONCLUSIÓN
Para concluir, recordemos que una familia sólida y feliz tiene estas 7 características:
Están todos comprometidos unos con otros.
Pasan tiempo juntos.
Tienen una buena comunicación.
Se quieren y se expresan amor entre ellos.
Tienen fe en Dios y una vida espiritual real.
Son capaces de resolver sus conflictos.
Tienen un proyecto de vida de servicio.


UNA FAMILIA FELIZ NO OCURRE DE LA NOCHE A LA MAÑANA, SINO QUE ES EL RESULTADO DEL ESFUERZO DIARIO DE CADA UNO DE SUS MIEMBROS.
https://www.facebook.com/milugarfavoritoAlita

 Te invito a que conozcas mi pagina en facebook  --> Mi Lugar Favorito

domingo, 29 de septiembre de 2013

La familia, la base emocional del mundo

Un padre estaba viendo un partido de fútbol en la televisión. Sus hijos, se encontraban inquietos. Querían jugar con su papá. Para distraerlos, tomo una hoja de periódico en la que se encontraba un mundo dibujado y la rompió “Armen este rompecabezas del mundo” les dijo.
Para su sorpresa, a los 5 minutos regresaron con el “rompecabezas” armado. “¿Cómo lo hicieron?” les preguntó su padre. “Fácil. Atrás del dibujo del mundo se encontraba el de una familia. Juntamos a la familia y el mundo se unió también”.
No es difícil afirmar que los valores y educación que se dan en la familia, impactan profundamente en la vida de un adulto, de la sociedad, de un País. Del mundo.
¿Por qué?
El 75% de las personas opinan que sus padres no los amaron lo suficiente. Cuando menos, ese fue el porcentaje de personas que alzó la mano, cuando hice esta pregunta en una conferencia.
Según estudios recientes, las heridas emocionales de la niñez tienen un impacto mayor en la vida de una persona, que cualquiera de las experiencias posteriores que registre durante su vida.
¿Resultados? Un temprano inicio de la vida sexual en hombres y mujeres, que trae hijos indeseados al mundo y abortos, es por la ausencia de valores que los padres inculcan a los hijos. En el sexo, los hijos encuentran un sustituto artificial del amor que sus padres no les dieron.
Hombres y mujeres, que tratan a sus parejas como sus objetos y exigen un amor fanático. Muchas personas interpretan este amor fanático como el amor verdadero. En realidad, las personas que exigen este tipo de amor telenovelero, es por su falta de amor propio.
Sus padres no los amaron lo suficiente y buscan que su pareja les de ese amor. Estas personas con frecuencia son muy caprichosas, egoístas y exigentes en el amor.
Donde hay una persona así, generalmente sus padres se divorciaron, tiene madre soltera o hay violencia intrafamiliar.
Cuando estos niños crecen y se convierten en padres, viven un doble conflicto.
Por una parte, tienen almacenado ese rencor contra sus padres por no haber recibido su amor. Por otra parte, ya tienen sus propios hijos.
Ese niño interior, aún vive en el padre que eres hoy. Y ese niño necesita amor.
Es entonces, cuando comienzas a pelear con tus hijos. Y te comportas como… ¡un niño!
En el fondo, lo que buscas es que tus hijos te mimen… ¡como si el hijo fueras tú!
Y si tú, que fuiste un hijo sin amor, sigues tratando a tus hijos sin amor, se va a repetir la historia por los siglos de los siglos…
¡Alto! Tienes que romper el círculo vicioso del desamor.
Tienes que sanar tus heridas.
¿Cómo?
Primero, tienes que comprender que tus padres te dieron lo mejor que pudieron, con base en sus circunstancias y experiencias.
Conocí el elocuente caso de una persona, que me platicó que sus padres nunca lo abrazaron y le dieron amor. Que el no sabía como amar a sus hijos “¿Cómo voy a abrazar y amar a mis hijos si no se, porque mis padres nunca lo hicieron conmigo?”.
Le respondí, que probablemente a sus padres les pasó lo mismo. Que ha ellos tampoco los habían amado, y que tenían que ver mucho las circunstancias que les tocó vivir en su época.
No hay que olvidar que actualmente, gozamos de una libertad que no existía hace 100 años. La rigidez de las costumbres y cultura de aquellos tiempos, inhibía la expresión de las emociones. Era más duro sobrevivir y traer el pan a casa.
Jesucristo hizo una observación muy sabia: “Si sus hijos les piden un pan, no les van a dar una serpiente ¿verdad? Si ustedes que son pecadores, dan cosas excelentes a sus hijos, con más razón su padre que está en los cielos les dará cosas excelentes si ustedes se las piden”.
Subrayo la idea de que un padre, por más “malo” que sea, da lo mejor de sí a sus hijos. Pero no necesariamente es como tú quieres que te amen. Es como tus padres saben y pueden.
Esta persona me comentó que su padre ya había muerto. Entonces le sugerí que visualizara a su padre, platicando cómodamente con él. Que le dijera todo lo que tenía que decirle. Que no se había sentido amado. Y que se imaginara a su padre explicándole las razones por las que no le dio ese amor. Y que después de platicar en su imaginación, se despidiera de él con un fuerte abrazo.
Y así cerraría el círculo de la relación con su padre, para concentrarse en el presente y amar a sus hijos hoy.
Hay un ejercicio de visualización más detallado aquí, por si tienes el mismo problema.
Y que a amar… ¡se aprende amando! Que comenzara a sonreír a las personas, que empezara a interesarse en ellas. Y que intentara abrazar a sus hijos.
Hay que analizar el pasado objetivamente, sin involucrar las emociones. Para comprenderlo. Después perdonar a tus padres. Un perdón basado en la comprensión de porqué no te amaron como tú querías.
Y soltar las ataduras de la culpabilidad. Tus padres, al no ser amados en su infancia, necesitaban que tú los amaras. Y probablemente te hicieron sentir culpable, con el único fin de que les dieras la atención y amor que a ellos tampoco les dieron.
Recuerda que tú no eres el responsable de la vida de los demás, incluyendo la de tus padres.
Dales el amor que quieren, sin permitir que te hagan sentir mal y chantajeen emocionalmente. Tú controlas tus sentimientos. Nadie tiene el poder de hacerte sentir mal. Recuérdalo siempre. Tus padres son los únicos responsables de cómo se sienten. No tú.
Después, consiéntete. Quizás deseaste de niño tener una autopista de juguete. Cómprala ahora. Quizás de niña deseaste una muñeca Barbie. Cómpratela. Cualquier actividad o cosa que de niño deseaste tener, hazla ahora. Compénsate.
Y ahora, puedes comenzar a amar “Si quieren ser el mayor de todos, tienen que ser el esclavo de todos”.
Quizás te preguntes, quien te va a dar el amor que tanto necesitas. Si quieres ser el que reciba más amor… ¡tú tienes que ser el que da más amor! Una sonrisa a las personas con las que a diario tienes contacto. Interesarte genuinamente en ellas. Hay más placer en dar que en recibir. Y mientras más amor des ¡más amor vas a recibir!
Recuerda que tú puedes romper el círculo vicioso del desamor en la familia y así impactar positivamente en las futuras generaciones, en la sociedad… ¡y en el mundo!

Te invito a que conozcas mi pagina en facebook  --> Mi Lugar Favorito